Para el economista, las estrategias de represión que emplean los gobierno regionales y locales, como la incautación de mercadería y el uso de la fuerza, no funcionan, pues solo generan pobreza y violencia innecesaria entre comerciantes informales y el personal de fiscalización.
“Esta estrategia, que tienen las municipalidades y los gobiernos regionales, de agarrar a palos al informal es una estrategia equivocada”, precisó.
“A la informalidad no la puedes perseguir a la mala, con palos ni quitándoles su mercadería porque lo único que se produce es pobreza, desempleo y más violencia”, agregó.
A cambio, el experto dijo que las autoridades municipales y regionales deben plantear mejores beneficios tributarios y administrativos para el trabajador informal, a fin de que este evalúe si le conviene o no trasladarse a la formalidad.
“A la informalidad se le combate haciendo más atractiva a la formalidad. El informal va a sopesar cuáles son sus beneficios de convertirse en formal versus cuál es el costo de convertirse en formal. Si el beneficio de convertirse en formal es pequeño y el costo es mayor, nunca se convertirá en formal, pues”, puntualizó.
Fuente:Exitosa

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